La musa que inspiró los primeros versos de ‘El Cacique de La Junta’ y madre de su primogénita, Rosa Elvira, falleció a las 3 a.m. en Valledupar tras batallar contra una neumonía.
El folclor vallenato está de luto tras conocerse el deceso de la mujer que, en medio de un romance prohibido en La Junta, convirtió al ‘Cacique’ en padre por primera vez con el nacimiento de Rosa Elvira.
El universo del vallenato despide a una de las musas más discretas y significativas en la vida de Diomedes Díaz. A las tres de la mañana de este martes, en la Clínica del Cesar de Valledupar, se confirmó el fallecimiento de Bertha Rosario Mejía Acosta a causa de una neumonía. Bertha es recordada por la historia del folclor como el primer amor de juventud de ‘El Cacique de La Junta’.
Bertha, quien residió gran parte de su vida en su natal La Junta (La Guajira), fue la protagonista de un idilio que floreció a principios de los años 70, cuando un joven e inexperto ‘Medes’ —como ella lo llamaba cariñosamente— apenas daba sus primeros pasos en la música al lado de su tío Martín Maestre.
El beso que inició la historia
El romance, que duró cinco años, comenzó de una manera singular en una caseta de carnavales en La Junta. Según relataba la propia Bertha en una célebre crónica del periodista Juan Rincón Vanegas, Diomedes se le acercó sigilosamente por la espalda y le estampó un beso mientras ella lucía una blusa de canastica.
Aunque el idilio enfrentó la firme oposición de su madre, Eugenia Acosta, quien veía a Diomedes como un “pelao parrandero sin futuro”, el amor prosperó a escondidas. Fruto de esa unión nació Rosa Elvira Díaz Mejía, la primogénita del artista, cuando él tenía tan solo 17 años.

“La alegría por el nacimiento de su primera hija fue grande… Un día tuve que volarme un ratico de la casa para que Diomedes conociera a Rosa Elvira y él le regaló unos areticos de oro”, recordaba Bertha sobre aquellos tiempos de escasez y poemas cantados.
El secreto que cambió el rumbo
La historia de Bertha Mejía también estuvo marcada por la hidalguía y el desprendimiento. Fue ella misma quien, en medio de sus encuentros, le confesó a Diomedes que su prima hermana, Patricia Isabel Acosta, estaba enamorada de él; una revelación que terminaría guiando los pasos del cantante hacia el que sería su matrimonio más célebre.
El paso de Bertha por la vida de Diomedes dejó un legado incalculable en el cancionero vallenato. Canciones como ‘Cariñito de mi vida’ (grabada por Rafael Orozco con el Binomio de Oro) y ‘El aguinaldo’ nacieron inspiradas en ese corazón noble y enamorado de la época de Carrizal. Su historia cobró vigencia masiva hace unos años al ser interpretada por la actriz Carolina Duarte en la bionovela del canal RCN.
Las exequias de Bertha Mejía se cumplirán en su tierra natal, donde familiares, amigos y seguidores del ‘Cacique’ la recuerdan como la mujer que guardó con celo y gratitud los versos más puros del artista más grande del folclor.