Personería de Barranquilla cuestiona modelo tarifario tras revelación de pérdidas por robo de energía: “el problema no es la gente, es el modelo”

Una cifra alarmante reveló el interventor de la empresa de energía regional, Air-E, al decir que casi un tercio de la energía se pierde por hurto

La Personería Distrital de Barranquilla emitió un pronunciamiento en el que condena el robo de energía, pero también lanza duras críticas al modelo tarifario y a la calidad del servicio eléctrico en la región Caribe. La declaración se dio luego de que el agente interventor de Air-e, Nelson Javier Vásquez Torres, revelara que el 29,4 % de la energía distribuida por la empresa se pierde por hurto, una cifra que ubica a la compañía entre las más afectadas del país por pérdidas no técnicas.

Nelson Javier Vásquez Torres

Una intervención que no ha logrado estabilizar la empresa

Air-e, que presta el servicio de energía en Atlántico, Magdalena y La Guajira, fue intervenida por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios) en septiembre de 2024, a solicitud de sus propietarios. La decisión se tomó en medio de una crisis financiera y operativa que amenazaba la continuidad del servicio en la región. Desde entonces, la empresa ha tenido cuatro agentes interventores en menos de un año, lo que ha causado críticas alrededor de una evidente inestabilidad en su dirección.
El actual interventor, Nelson Javier Vásquez Torres, asumió el cargo en junio de 2025. Es administrador público, especialista en gerencia financiera, magíster en análisis político y candidato a doctor en ciencias ambientales. Ha ocupado cargos en la Presidencia de la República y el Ministerio de Minas. Su nombramiento, sin embargo, no estuvo exento de polémica: fue realizado sin consulta previa al ministro de Minas, Edwin Palma, lo que algunos críticos acuñaron a fracturas internas en el Gobierno Nacional.

La Personería: “El problema no está en el pago, sino en el servicio”

La situación financiera de Air-e sigue siendo crítica. La empresa acumula deudas superiores a los 2 billones de pesos, enfrenta un déficit de caja proyectado de 2,8 billones y arrastra un saldo impago de 1,8 billones por la opción tarifaria implementada durante la pandemia. A esto se suma el impacto del robo de energía, que representa casi un tercio de la energía distribuida, según el interventor. Esta cifra no solo pone en riesgo la sostenibilidad del sistema, sino que también refleja la fragilidad de la infraestructura eléctrica en la región.
Los trabajos que se llevarán a cabo implican la suspensión del servicio en los barrios de Barranquilla como: La Sierrita, El Santuario, Las Américas y Kennedy.
En este contexto, la Personería de Barranquilla recordó que durante años las pérdidas por robo fueron cargadas a los usuarios cumplidos, lo que generó una injusticia tarifaria. Aunque esta práctica fue corregida parcialmente tras una acción popular interpuesta por los personeros de Barranquilla y Santa Marta, la entidad insiste en que el problema no está en el pago, sino en el servicio. También cuestiona el principio de corresponsabilidad propuesto por Air-e, señalando que las tarifas más altas se cobran por un servicio más deficiente y una infraestructura rezagada.

Andeg advierte: el problema de Air-e es nacional

La crisis de Air-e ha escalado a nivel nacional. Según la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), la deuda de la comercializadora con las generadoras de energía ha crecido en un 246 % desde la intervención, pasando de 600 mil millones a 1,4 billones de pesos. De ese monto, 900 mil millones corresponden a las plantas térmicas, que advierten que podrían dejar de operar por falta de recursos, exponiendo a la región Caribe a racionamientos de hasta 900 megavatios, equivalentes al 35 % de la demanda regional.
Cortesía
Andeg ha insistido en que el problema de Air-e no es exclusivo de la región Caribe, sino que representa una amenaza para la sostenibilidad del sistema eléctrico nacional. La falta de pagos por parte del Gobierno, especialmente los subsidios que deben girarse desde el Ministerio de Hacienda, ha generado una presión financiera que podría derivar en un “apagón financiero”.
La Personería de Barranquilla advierte que la mora está en el sistema, no en la gente, y exige soluciones estructurales que no sigan trasladando los costos de la ineficiencia a los usuarios. En su pronunciamiento, subraya que el modelo de negocio actual de Air-e continúa afectando a los hogares que sí pagan, mientras la empresa no logra contener el robo ni mejorar la calidad del servicio.
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