Seis judicializados, armas incautadas y un historial criminal que revela la magnitud de la estructura dedicada al hurto en el área metropolitana.
En una acción coordinada entre la Policía Metropolitana de Barranquilla y la Fiscalía General de la Nación, se ejecutó un operativo que impactó de manera directa a uno de los grupos delincuenciales más activos en el área metropolitana: el GDCO “Los Buitres”. La intervención se realizó en el marco de la estrategia para contrarrestar el hurto en todas sus modalidades, una problemática que ha golpeado la seguridad ciudadana y la economía local.
Tras un proceso investigativo priorizado, las autoridades lograron identificar a los integrantes de esta estructura, señalada de cometer hurtos a entidades financieras, corresponsales bancarios, camiones de carga y ciudadanos mediante atracos y fleteo. El análisis criminal permitió atribuirles al menos cinco eventos delictivos ocurridos entre 2024 y 2025, con un monto total robado que asciende a $1.000 millones.
Cómo se ejecutó la operación
La acción policial se materializó mediante cinco diligencias de allanamiento y registro en puntos estratégicos: los barrios Villa San Pedro y Los Girasoles, en Barranquilla, y Las Trinitarias, en Soledad. En estos lugares, según la investigación, los miembros de la banda planeaban y ejecutaban sus operaciones.

El resultado fue contundente: 4 capturas por orden judicial, 2 notificaciones de imputación por los delitos de concierto para delinquir y hurto calificado y agravado, incautación de un revólver calibre 38, cinco cartuchos y cuatro teléfonos celulares. Estos últimos elementos serían clave para la recolección de pruebas.
Los capturados no eran delincuentes ocasionales. Según el reporte oficial, acumulaban 39 anotaciones judiciales por delitos graves como homicidio, extorsión, hurto calificado y agravado, falsedad personal y documental, receptación, porte ilegal de armas de fuego, lesiones personales y tráfico de estupefacientes.

Lo más preocupante es que algunos de ellos continuaban delinquiendo pese a estar bajo medida de aseguramiento domiciliaria, abriendo el controvertido debate de las medidas poco indulgentes a estas estructuras que les permiten operar incluso bajo restricciones judiciales.
¿Quiénes son “Los Buitres”?
La banda se especializaba en hurtos de alto impacto económico, ejecutados con planeación y logística. Sus blancos preferidos eran:
- Corresponsales bancarios y entidades financieras, donde realizaban asaltos rápidos y violentos.
- Camiones de carga, interceptados en vías estratégicas para robar mercancía y dinero en efectivo.
- Ciudadanos, mediante la modalidad de fleteo, siguiendo a las víctimas tras retiros bancarios para despojarlas del dinero.
Su operación se extendía por Barranquilla y Soledad, con influencia en sectores donde el flujo de dinero es constante. Aunque no se les atribuye control territorial como los grupos dedicados al narcotráfico, sí ejercían presión sobre corredores comerciales y financieros, afectando la confianza en la seguridad urbana.

Expertos señalan que este tipo de organizaciones se nutren de delincuentes reincidentes, con experiencia en hurtos y conexiones para la venta de armas y estupefacientes. Su estructura, aunque menos mediática que la de bandas como Los Costeños o Los Pepes, representa un riesgo directo para la economía formal y la convivencia ciudadana.
Además de los hurtos millonarios, las autoridades investigan si algunos miembros de “Los Buitres” están vinculados a hechos violentos ocurridos durante asaltos, incluyendo lesiones personales y homicidios en medio de atracos. El uso de armas de fuego y la reincidencia bajo medidas judiciales son factores que agravan su peligrosidad.
Belkyn Villarreal, de la Policía Metropolitana, destacó la importancia del operativo: “con esta operación logramos afectar de manera contundente a un grupo que tenía en zozobra a la ciudadanía. Nuestro compromiso es continuar con los resultados que garanticen seguridad y convivencia”.
La Policía reiteró el llamado a la comunidad para denunciar cualquier actividad sospechosa a través de la Línea Contra el Crimen (317 896 5523) y la línea de emergencias 123, disponibles las 24 horas. Según las autoridades, la denuncia oportuna ha sido clave para desmantelar este tipo de estructuras.