El Coronel Miguel Camelo lidera la ofensiva contra los depósitos clandestinos en barrios como Simón Bolívar y La Chinita, instando a la ciudadanía a denunciar puntos de acopio.
En un despliegue operativo sin precedentes durante este mes de diciembre, la Policía Metropolitana de Barranquilla ha logrado asestar un golpe contundente a la comercialización ilegal de explosivos. Según el último balance oficial, ya se ha superado la tonelada de pólvora incautada, sumando un total de 1.300 kilos retirados de circulación en diversos puntos estratégicos de la capital y su zona conurbada.
El Coronel Miguel Andrés Camelo Sánchez, comandante de la institución, confirmó que los hallazgos se han concentrado en sectores como Simón Bolívar, La Chinita y Rebolo, aunque las acciones de control se han extendido incluso hasta el norte de la ciudad. El oficial enfatizó que estos operativos impactan directamente los lugares donde se están aglomerando estos elementos peligrosos para su posterior venta masiva.
El objetivo principal de esta intervención es mitigar el riesgo de quemados y tragedias familiares que suelen empañar las festividades. La estrategia de la Mebar se centra en identificar y desmantelar los centros de almacenamiento clandestino, los cuales representan un peligro latente para las comunidades circundantes debido a la volatilidad de los componentes químicos.
Para fortalecer esta labor, las autoridades han habilitado la línea 123 para recibir denuncias anónimas. El comando central subrayó que el compromiso ciudadano es vital para interceptar el transporte y distribución de estos artículos antes de que lleguen a manos de la población, especialmente de los menores de edad. Bajo la consigna de prevención, Barranquilla busca cerrar el año con cifras mínimas de accidentes relacionados con la manipulación de explosivos.