Con una ambiciosa apuesta por el desarrollo del sector agropecuario, la Gobernación del Atlántico, a través de su Secretaría de Desarrollo Económico, dio inicio al programa ‘Las Ponedoras del Atlántico’.
Este proyecto busca empoderar a pequeños productores rurales mediante la entrega de gallinas ponedoras e insumos básicos, brindándoles la oportunidad de desarrollar emprendimientos avícolas sostenibles.
La iniciativa arrancó en los municipios de Palmar de Varela y Suan, donde 165 familias recibieron 30 gallinas cada una, junto con dos bultos de alimento de 40 kilos, bebederos, comederos, y materiales para la construcción de granjas.
Con este programa estamos garantizando no solo insumos, sino también la capacitación técnica y empresarial para que los productores puedan generar ingresos sostenibles y fortalecer la seguridad alimentaria en la región
En total, se espera que el programa beneficie a 1.000 familias en su primera fase, impactando positivamente la economía de estas comunidades.
“La avicultura es un sector clave para la economía campesina. Con este programa estamos garantizando no solo insumos, sino también la capacitación técnica y empresarial para que los productores puedan generar ingresos sostenibles y fortalecer la seguridad alimentaria en la región”, señaló Marisabella Romero, secretaria de Desarrollo Económico del Atlántico.
Un impulso al desarrollo rural
El programa tiene como uno de sus ejes fundamentales la sostenibilidad productiva. La administración departamental, en conjunto con las Unidades Municipales de Asistencia Técnica Agropecuaria (Umatas), busca garantizar que cada proyecto sea rentable a largo plazo.

“Queremos que estas iniciativas avícolas no solo generen ingresos inmediatos, sino que se conviertan en modelos de negocio sostenibles. Para ello, estamos capacitando a los beneficiarios en técnicas de producción y gestión empresarial, promoviendo a su vez la seguridad alimentaria en el Atlántico”, destacó Humberto Oñoro, subsecretario de Gestión Agropecuaria.
El impacto de este programa no solo se mide en términos económicos, sino también sociales. Harold Charris, campesino de Palmar de Varela, expresó su entusiasmo por los beneficios que trae esta iniciativa: “Gracias a este proyecto nos han dado herramientas y conocimientos para fortalecer nuestro sistema agropecuario. Ahora podemos ver un futuro más prometedor para nuestras familias”.
### **Un modelo para replicar en el departamento**
Aunque en esta primera etapa el programa se implementa en Palmar de Varela, Suan, Baranoa, Polonuevo y Repelón, la visión de la Gobernación es expandirlo a otros municipios.
“Queremos que todos los productores rurales del Atlántico tengan acceso a estos beneficios. Las gallinas ponedoras son solo el inicio; nuestro objetivo es diversificar las opciones de producción para dinamizar aún más la economía campesina”, añadió Oñoro.

El programa también fomenta una conexión más estrecha entre los pequeños productores y los mercados locales, aprovechando la alta demanda del huevo como alimento básico.
Jairo Ojeda, uno de los beneficiarios en Suan, explicó: “El huevo es de consumo diario. Si uno es dedicado y sigue las capacitaciones, puede lograr una producción constante y rentable. Este proyecto nos da la oportunidad de construir algo sólido”.
La próxima etapa del programa incluirá entregas en Repelón, Baranoa y Polonuevo, asegurando que las familias seleccionadas reciban el apoyo necesario para poner en marcha sus granjas.
Además, las autoridades departamentales han señalado que continuarán con programas complementarios de capacitación y asistencia técnica para garantizar el éxito de los emprendimientos.