El país en general salió a rechazar de manera categórica el secuestro del pequeño Lyan Hortúa, y celebró la noticia de su libertad, el miércoles 21 de mayo, tras 17 días de cautiverio.
Sin embargo, mientras su abuela, su madre (Angie Bonilla) y demás familiares se reunían en torno al menor y agradecían los apoyos recibidos, en el barrio Bretaña, sur de Cali, se registró un crimen que las autoridades ligan con el caso.

Un par de sicarios acabaron con la vida de Jesús Antonio Cuadros Osorno quien resultó ser primo de Josua Suárez, padrastro de Lyan y quien, presuntamente, habría intervenido en el pago del rescate de Lyan.
Un medio investigó y estableció que Cuadros aparece como un próspero comerciante de textiles y que se indaga si está ligado a una propiedad ubicada en un condominio exclusivo, en el municipio de Nariño, Cundinamarca.
Cuadros estaba acompañado por su pareja, identificada como Esmeralda Trochez Henao, quien fue herida en el atentado. La mujer aparece con una empresa (ya cancelada) de comercio al pormenor de artículos domésticos.
Lo que sí está confirmado es que Suárez administra las lujosas joyerías que aparecen a nombre de la madre del menor liberado: Jorsuar Joyeros Luxury.
Según información extraoficial, Cuadros habría sido el emisario para el pago de 4.000 millones de pesos para que Lyan recuperara su libertad.

Tal como Un medio nacional lo anticipó, la Policía manejaba información según la cual el plagio del niño podría estar relacionado con el pasado de su padre biológico.
Se trata de José Leonardo Hortúa Blandón, alias Mascota, conocido en el mundo de la mafia como el heredero de la banda criminal de ‘Diego Rastrojo’, líder de ‘Los Rastrojos’.
Este grupo se encargaba de proteger las rutas de narcotráfico, cargamentos y laboratorios de procesamiento de cocaína a capos del cartel del Norte del Valle desde inicios de la década del 2000.
Hortúa Blandón fue asesinado cuando era atendido en una cita odontológica en un consultorio en Cali, en enero de 2013, tan solo un mes antes del nacimiento de su hijo Lyan Hortúa.
Para ese momento, gozaba del beneficio de la casa por cárcel, tras ser capturado en noviembre de 2012 en una finca cercana a Pereira, junto con su principal socio Nelson Mauricio Taborda.

«Este tipo de actos no pueden hacer carrera en Cali. Cali no puede ser un corredor de sangre; de allí que como personero, como representante del Ministerio Público y garante de los derechos humanos censuro este tipo de actos contra cualquier persona. Pido solidaridad con su familia y solidaridad con aquellas personas que intervinieron en la liberación de Lyan«, dijo el personero de Cali, Eduardo Mendoz