El Congreso de la República aprobó este 29 de octubre, en su cuarto y último debate, la llamada Ley Empatía, una iniciativa que incorpora de manera obligatoria la educación sobre protección y bienestar animal en todos los colegios públicos y privados del país.
El proyecto, impulsado por la senadora Andrea Padilla del partido Alianza Verde, tiene como propósito formar a niños y adolescentes en el respeto hacia los animales, la ética en su trato y la conservación de la biodiversidad.
“Queremos que los niños, niñas y adolescentes se conviertan en seres humanos empáticos, justos y compasivos con todas las formas de vida”, expresó Padilla durante la sesión plenaria.
Tras su aprobación en la Cámara de Representantes, la iniciativa solo requiere la conciliación entre Senado y Cámara para luego pasar a sanción presidencial y entrar oficialmente en vigencia.
La norma establece que los contenidos sobre protección animal deberán incorporarse a los Proyectos Ambientales Escolares (PRAE), los Proyectos Ciudadanos de Educación Ambiental (PROCEDA) y los Comités Interinstitucionales de Educación Ambiental (CIDEA). Estas acciones deberán aplicarse en todos los niveles educativos.
El Ministerio de Educación Nacional tendrá un plazo de seis meses para definir los lineamientos curriculares, que incluirán temas como el trato ético hacia los animales, la tenencia responsable, la prevención del maltrato y la preservación del entorno natural.
Asimismo, la ley permitirá que los estudiantes de educación media cumplan su servicio social obligatorio en fundaciones o refugios de protección animal, y prevé la creación de una red nacional de docentes especializada en bienestar animal para fortalecer la educación ambiental en todo el país.
El senador Carlos Eduardo Guevara, del Partido Mira y ponente de la iniciativa, destacó que la norma busca “incorporar la compasión y la solidaridad hacia todas las formas de vida como valores esenciales en la formación ciudadana”.
Una vez sea sancionada por el presidente Gustavo Petro, Colombia se convertirá en uno de los primeros países de América Latina en incluir de manera obligatoria la educación sobre protección animal dentro de su sistema escolar.