Ahora el sistema cuenta con 65 buses articulados, con capacidad para 160 pasajeros, y 15 padrones, para 80 pasajeros cada uno.
Barranquilla inició el 2026 con una transformación significativa en su sistema de transporte masivo. La ciudad completó la entrega de 80 buses nuevos para Transmetro, cumpliendo la meta anunciada por la administración distrital a inicios del año anterior y consolidando un proceso que comenzó hace un año con el objetivo de mejorar la calidad del servicio, reducir emisiones contaminantes y devolverle la dignidad al pasajero.
La renovación de la flota se desarrolló en etapas. En enero de 2025 entraron en operación 15 buses padrones, en abril llegaron 25 articulados, y en diciembre se incorporaron 20 unidades adicionales, hasta completar la cifra prometida. Hoy, el sistema cuenta con 65 buses articulados, con capacidad para 160 pasajeros, y 15 padrones, para 80 pasajeros cada uno.
Todos los vehículos están equipados con tecnología de última generación: aire acondicionado, wifi, puertos USB, cámaras de seguridad, sistemas de reconocimiento facial, monitoreo de fatiga del conductor y accesibilidad para personas con discapacidad y usuarios con perros de asistencia. Además, operan con gas natural Euro VI, lo que reduce en un 99 % las emisiones de material particulado y en un 30 % los gases de efecto invernadero, una apuesta clara por la sostenibilidad.
Más confort y seguridad para 90.000 pasajeros diarios
La inversión, cercana a $140.000 millones, busca transformar la experiencia de viaje para más de 90.000 pasajeros diarios. Según la administración, la meta es mejorar frecuencias, reducir tiempos de espera y garantizar condiciones de confort que incentiven el uso del transporte público frente al vehículo particular.
El alcalde Alejandro Char destacó el impacto social del proyecto:
“Prometimos transformar Transmetro y lo estamos logrando. Esto es más tiempo para la familia, más comodidad y menos contaminación. Queremos que la gente confíe en el sistema y deje su carro en casa. Así también ayudamos a la movilidad de la ciudad”.
La modernización de Transmetro no solo mejora la calidad del servicio, sino que contribuye a la reducción de la congestión vehicular y las emisiones contaminantes. Con una flota renovada y estaciones intervenidas, Barranquilla se alinea con los estándares de movilidad sostenible que exigen las ciudades modernas.
Expertos en transporte urbano señalan que la incorporación de tecnologías como el conteo de pasajeros, el botón de pánico y la vigilancia inteligente refuerza la seguridad y la eficiencia operativa, mientras que la accesibilidad inclusiva responde a compromisos de equidad y atención a poblaciones vulnerables.
Un sistema que apuesta por la tecnología y la inclusión
Los nuevos buses no solo representan un cambio físico, sino también cultural. La inclusión de espacios adecuados para personas en condición de discapacidad, la conectividad a bordo y los sistemas de monitoreo son parte de una visión que busca integrar la movilidad con la innovación y la seguridad.
Cada unidad cuenta con botón de pánico, cámaras con reconocimiento facial y monitoreo de fatiga del conductor, elementos que fortalecen la protección de los usuarios y la prevención de riesgos. Además, el servicio de wifi y los puertos USB responden a las necesidades de conectividad de una ciudad que avanza hacia la digitalización.
La Alcaldía invitó a los usuarios a cuidar los buses y estaciones, recordando que el sistema es patrimonio colectivo. “Cada unidad, cada espacio, es de todos y para todos”, enfatizó el mandatario, en línea con la visión de una movilidad que no solo sea moderna, sino también culturalmente sostenible.
Con esta renovación, la ciudad da un paso firme hacia un modelo de transporte público que combina tecnología, sostenibilidad y dignidad para el pasajero. El reto ahora será mantener la calidad del servicio, garantizar la seguridad y seguir ampliando la cobertura para que más ciudadanos opten por un sistema que promete transformar la manera de moverse en Barranquilla.
La meta es ambiciosa y pretende consolidar un sistema que no solo transporte, sino que conecte oportunidades, reduzca brechas y mejore la calidad de vida. Con buses modernos, estaciones renovadas y una apuesta por la sostenibilidad, Barranquilla apuesta a que su trabajo la referencie destacadamente en movilidad urbana a nivel nacional.