En un compromiso de las autoridades en contra del crimen organizado, caen dos sujetos que serían piezas claves en estas estructuras.
Dos operaciones en diferentes puntos del país dejaron al descubierto la ofensiva de las autoridades contra las estructuras criminales que operan en Barranquilla y su área metropolitana. En Malambo fue capturado un presunto jefe de zona del grupo delincuencial organizado (GDO) Los Pepes, mientras que en Bogotá cayó alias ‘Boliqueso’, señalado como mano derecha de ‘Castor’, cabecilla de Los Costeños, quien se encontraba bajo medida de prisión domiciliaria.
Primer golpe: operativo en Malambo contra Los Pepes
La primera acción se registró en el barrio Villa Adela, donde unidades de la Policía Metropolitana adelantaban actividades de registro y control. En medio del procedimiento, los uniformados ubicaron a un hombre identificado como un presunto jefe de zona de Los Pepes, responsable del control del tráfico de estupefacientes en el sector conocido como 5×10.

Al notar la presencia policial, el individuo intentó huir, pero fue reducido de inmediato. Durante el registro, se halló en su poder una pistola calibre 7.65 con tres cartuchos sin percutir y uno percutido, además de dos kilogramos de marihuana listos para su distribución. El capturado, quien presenta múltiples procesos judiciales por porte ilegal de armas y tráfico de estupefacientes, fue dejado a disposición de la Fiscalía por los delitos de fabricación, tráfico o porte de armas de fuego y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.
La Policía destacó que este resultado hace parte de la estrategia para desarticular las economías ilegales que financian a Los Pepes, una organización que ha mantenido presencia en sectores populares de Malambo y Soledad, y que figura en el radar de las autoridades por su participación en extorsiones y homicidios selectivos.
Segundo golpe: la caída de ‘Boliqueso’ en Bogotá
El segundo operativo se desarrolló a más de 900 kilómetros, en la localidad de Fontibón, Bogotá. Allí, uniformados del CAI Hayuelos detectaron la actitud sospechosa de un hombre que, tras la verificación, resultó ser alias ‘Boliqueso’, considerado ‘una mano derecha de alias Castor’, líder de Los Costeños. Este sujeto tenía prisión domiciliaria, pero se encontraba en la capital del país, evadiendo la medida judicial.

Según el informe oficial, ‘Boliqueso’ había sido enviado por ‘Castor’ a Medellín meses atrás para esquivar el control de las autoridades, mientras continuaba coordinando actividades criminales en Barranquilla. Las investigaciones señalan que participaba en la dinámica extorsiva contra comerciantes de barrios como Las Nieves, Simón Bolívar, Los Trupillos, La Chinita, Rebolo, Montes, San Roque y Chiquinquirá, con exigencias que oscilaban entre 1 y 50 millones de pesos para no atentar contra sus vidas.
De hecho, en redes sociales empezó a circular un audio en el que se denuncia una extorsión por parte de ‘Boliqueso’. El hombre en dicho audio afirmaba trabajar con Los Costeños por su propia cuenta, además de ser quién controla el norte de Barranquilla, Rebolo y un montón de barrios más. Esa pieza fue grabada astutamente por la víctima, quien le tendió esa ‘trampa’ que ahora es material probatorio para las autoridades.
El capturado fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación y deberá responder por los delitos que se le atribuyen. Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier hecho delictivo a través de la línea 123.
¿Son tropiezos de la tregua entre Los Pepes y Los Costeños?
Desde octubre, ambas estructuras criminales habían firmado un acuerdo de cese de hostilidades que prometía reducir la violencia en la ciudad y su área metropolitana. Durante las primeras semanas, los resultados parecían alentadores: homicidios y extorsiones bajaron drásticamente, y los comerciantes parecían respirar con menos miedo. Sin embargo, fue un espejismo.

Analistas consultados advirtieron que la tregua no implicaba desarme ni sometimiento judicial, sino un compromiso informal entre cabecillas que siguen operando desde la cárcel. En ese contexto, cada golpe policial puede interpretarse como una amenaza para la estructura interna de las bandas, generando tensiones y posibles retaliaciones.
La caída de Boliqueso, considerado pieza clave en la red extorsiva de Los Costeños, podría desatar movimientos para recomponer el control territorial, mientras que la captura del jefe de zona de Los Pepes en Malambo evidencia que la economía criminal del microtráfico sigue activa, pese al discurso de paz.