La comunidad de Zulia, Norte de Santander, permanece consternada tras el brutal asesinato de Daigmar Moraima Plasencia, una joven madre de 23 años que fue atacada a balas mientras compartía el día con su hijo de 7 años. El crimen ocurrió a plena luz del día y dejó como testigo directo al pequeño, cuya desesperación reflejó la magnitud del horror vivido.
De acuerdo con información preliminar, sujetos armados llegaron hasta donde se encontraba la joven y le dispararon sin mediar palabra. El niño, atemorizado y sin comprender lo ocurrido, corrió más de 20 metros en busca de ayuda mientras gritaba: “Ayuda, mi mami”, intentando desesperadamente salvarla.
Vecinos del sector acudieron al llamado del menor, pero al llegar encontraron a la mujer gravemente herida. Aun en medio de la agonía, el pequeño le suplicaba: “Mami levántate y abrázame”, una escena que ha estremecido profundamente a la comunidad.
Daigmar fue trasladada en un motocarro hasta un centro asistencial, donde finalmente se confirmó su fallecimiento. Las autoridades investigan los móviles del ataque, mientras los habitantes piden justicia y mayor presencia de seguridad en una zona golpeada por la violencia.
El caso se suma a una preocupante serie de hechos violentos registrados en la región, alimentando el temor entre las familias y exigiendo respuestas urgentes por parte de las autoridades locales y nacionales.