La joven reportó los hechos ante las autoridades y en la plataforma.
Una grave denuncia sobre seguridad en los servicios de transporte por aplicación circula en redes sociales. Ximena, una usuaria de Instagram (@ximenap_____), relató el pasado 9 de marzo lo que vivió hace unos meses al pedir un viaje por una reconocida plataforma.
La joven compartió los minutos de terror que vivió el 4 de septiembre del 2024 en la madrugada, cuando pidió un viaje por la aplicación de transporte privado, ‘DiDi’, en Bogotá.

‘Hago este video para que a nadie más le pase’
Ximena se encontraba compartiendo con sus amigas cuando solicitó el servicio que la llevaría a su casa. El vehículo llegó y la pasajera notó inmediatamente que ni las placas del vehículo ni el conductor coincidían con los datos registrados en la plataforma.
La joven señaló que prefirió no pensar negativamente frente a la situación y confiar.
«Yo soy una persona que intenta creer que las personas no tienen maldad. Confié, me dije a mí misma que no pasaba nada y me subí en el carro. Gran error», agregó en su denuncia pública.

Pese a ese «voto de confianza», el arrendador del servicio le brindó explicaciones sobre la irregularidad en los datos de identificación.
«El tipo empezó a decirme ‘lo que pasa es que estoy haciendo un bono entonces por eso tengo otro carro’; bla, bla, bla» agregó la usuaria de redes sociales.
Arrepentimiento inmediato
Ximena indicó que, alrededor de diez minutos después de iniciar el trayecto, comenzó a sentir síntomas extraños, como adormecimiento y sequedad en la boca, lo que le generó alarma.
Al exigirle al conductor que detuviera el vehículo y le permitiera bajarse, este aseguró las puertas, «como diciendo ‘no, eso no va a pasar'», señaló.
Ante la negativa del hombre y temiendo por su seguridad, la joven tomó la drástica decisión de lanzarse por la ventana del carro en movimiento, lo que, según su testimonio, le salvó la vida.
«Jamás en su vida cojan un carro por aplicación donde las placas o el conductor no coincida»
La denunciante compartió su experiencia el pasado 9 de marzo en un video de cuatro minutos.

Aseguró que, tras lanzarse, empezó a gritar pidiendo ayuda hasta que una familia la auxilió y llamó a la Policía.
Aunque el hombre, en un principio, se bajó del carro a buscarla, ella siguió pidiendo ayuda mientras gritaba, y finalmente el señalado logró huir.
La joven presentó la denuncia ante las autoridades y en la plataforma DiDi, señalando que sufrió lesiones en el pie derecho y moretones en las piernas.
Sin embargo, hasta la fecha de su testimonio, la mujer aseguró que no ha habido ninguna acción por parte de las autoridades ni de la empresa.

Sumisión química
Los síntomas que describió Ximena, como adormecimiento y sequedad en la boca, fueron reportados en otros casos de intentos de intoxicación con sustancias químicas utilizadas para cometer delitos.
En particular, se denunció el uso de escopolamina, benzodiacepinas u otros sedantes en aerosol o impregnados en superficies del vehículo, con el fin de aturdir a las víctimas y reducir su capacidad de reacción.
La escopolamina, conocida coloquialmente como «burundanga», puede generar desorientación, pérdida de control motor y, en dosis más altas, somnolencia extrema o incluso amnesia temporal.
En algunos casos, también se reportaron intoxicaciones accidentales con monóxido de carbono u otros gases dentro de vehículos con ventilación deficiente, aunque esto es menos común y no parece ser el caso de Ximena.
Sin embargo, sin una prueba toxicológica no se puede determinar con certeza qué sustancia estuvo involucrada.
Recomendaciones y protocolos de seguridad
De acuerdo con los protocolos de seguridad recomendados por estas aplicaciones, es fundamental:
- Verificar la identidad del conductor y la placa del vehículo antes de abordar.
- Compartir el viaje en tiempo real con amigos o familiares.
- Evitar compartir información personal con los conductores.
- Mantener un sentido de alerta y, si se siente en riesgo, finalizar el viaje en un lugar seguro o contactar a las autoridades.
- Usar herramientas de seguridad, como los botones de emergencia que algunas aplicaciones ofrecen para comunicación inmediata con servicios de seguridad locales.
Casos como este se reportaron en otras ocasiones, generando preocupación en redes sociales. Otras usuarias compartieron experiencias similares y exigieron mayor control por parte de las plataformas de transporte.