El edificio patrimonial entró en consideración por parte del equipo del Gobierno entrante. Durante décadas simbolizó el desarrollo y prosperidad del Caribe.
Enmarcado por sus imponentes arcos republicanos, el edificio de la antigua Aduana de Barranquilla, una estructura declarada patrimonio de la Nación, ha sido testigo de años de bonanza y despierta una profunda mezcla de orgullo y añoranza entre los barranquilleros, que ven en su amplia fachada amarilla la promesa de prosperidad que marcó a la ciudad en los albores del siglo XX.
Toda esa descomunal aura de prosperidad, sumada a su impecable apariencia a pesar del paso de los años, ha llevado a que sea considerado por el equipo de Abelardo De la Espriella como una de las opciones para albergar la sede de la Presidencia de la República en la capital del Atlántico.
La información fue corroborada por el alcalde Alejandro Char, quien, durante una entrevista concedida a Blu Radio en la mañana de este martes, en la cual confirmó que el edificio está siendo evaluado por el equipo del presidente electo.
“Lo están revisando y fue uno de los temas que hablé con el presidente. Es en serio lo de la sede alterna para la Presidencia, que sería en Barranquilla, y lo va a firmar el 7 de agosto. Nos lo prometió”, comentó.
Metropolis conoció que el pasado viernes el equipo de seguridad encargado de la protección del presidente electo visitó la edificación con el fin de establecer las características de un eventual plan de seguridad y evaluar las condiciones de operatividad del sector, teniendo en cuenta que la Plaza de la Aduana se encuentra aledaña al barrio Barlovento, en plena localidad Centro-Norte Histórico.

El antiguo edificio de la Aduana simboliza el progreso de Barranquilla desde hace más de un siglo, especialmente desde su puesta en funcionamiento.
El historiador Helkin Núñez Cabarcas recordó que, incluso antes de la construcción del edificio, ese lugar ya era un punto de gran importancia para los habitantes de lo que hoy es la ciudad.
“Indudablemente, el proceso histórico del edificio viene desde mucho tiempo atrás. Tenemos aquí un cementerio indígena cuyos restos datan del año 1400. El edificio tiene unos sellos propios: desde 1919, cuando se ordenó su construcción, fue una de las primeras estructuras concebidas para funcionar como aduana nacional. Además, como aduana generó una serie de recursos y dividendos que también marcan toda esa importancia histórica para la ciudad y el departamento”, explicó.

Aunque el punto aduanero funcionaba desde muchos años antes, un incendio que consumió la antigua caseta de madera obligó a construir la estructura actual, inaugurada en 1921 y administrada desde 1994 por la Corporación Luis Eduardo Nieto Arteta (Clena).
Precisamente, la Clena explicó a esta casa editorial que se encuentra “a la expectativa de la determinación del Gobierno entrante”, para conocer si finalmente el inmueble será escogido como sede alterna del Gobierno.
La Corporación administra actualmente este complejo cultural de 3.960 metros cuadrados, donde funcionan una biblioteca con una colección de 40.000 libros, el Archivo Histórico del Atlántico, el Centro Interactivo de Memoria Urbana y un auditorio con capacidad para 120 personas.
Además, próximamente abrirá sus puertas un café. Todos estos espacios son de acceso gratuito, lo que genera un importante flujo de visitantes, una dinámica que podría replantearse en caso de que allí se instale la sede presidencial alterna.
Además de un bar ubicado en la plazoleta, en el complejo también funcionan las oficinas de la Cámara de Comercio de Barranquilla, ubicadas en los antiguos edificios de la estación del tranvía y las caballerizas, espacios que hoy fueron adecuados para uso administrativo.
Precisamente, en la biblioteca se conserva una enorme placa original de la inauguración del edificio, dedicada a quienes hicieron posible su construcción, entre ellos el entonces presidente Marco Fidel Suárez. Más de un siglo después, otro mandatario podría escribir un nuevo capítulo en la historia de este emblemático lugar.
Otros espacios que están bajo consideración para ser despacho
Esta casa editorial consultó a fuentes de entero crédito a nivel local, las cuales señalaron que la antigua Aduana es una de las alternativas que analiza el equipo de trabajo del presidente electo, Abelardo De la Espriella. Durante los últimos días, sus delegados han recorrido distintos inmuebles con el propósito de evaluar las condiciones de cada uno antes de tomar una decisión.
Aunque en un principio se contempló la posibilidad de que el presidente electo despachara únicamente desde su residencia en el club Lagos de Caujaral o desde las oficinas de su firma De la Espriella Lawyers, lo cierto es que las exigencias logísticas y de seguridad, derivadas del volumen de funcionarios que integran los equipos de trabajo de la Presidencia, hacen necesario contar con un espacio de mayores dimensiones.
En ese sentido, trascendió que inmuebles como la Casa Catinchi, ubicada en la Plaza de la Paz, así como el Batallón Paraíso también hacen parte de las opciones que están siendo consideradas. Sin embargo, ambos escenarios presentan retos logísticos que son analizados detalladamente por el equipo del presidente electo.