El aumento de los recargos festivos y dominicales, además del cambio que tendrá la jornada diurna, son las mayores preocupaciones de las empresas.
La reforma laboral del gobierno del presidente Gustavo Petro que aprobó recientemente el Congreso de la República traerá un incremento significativo en los costos operativos de las empresas, que pondrá a prueba la capacidad que tienen para adaptarse a una nueva realidad sin poner en riesgo su viabilidad.
Uno de los cambios que más les preocupa a las empresas es el aumento gradual de los recargos por trabajar un día festivo o domingo, que actualmente están en 80 por ciento y en julio de 2027 llegarán al 100 por ciento.
Además, el recargo nocturno se comenzará a pagar desde las 7:00 de la noche, luego de aprobarse que la jornada diurna ahora será entre las 6:00 de la mañana y las 7:00 de la noche (antes terminaba a las 9:00 de la noche).
Estos ajustes se suman a una nueva reducción en la jornada laboral. A partir del pasado 15 de julio el nuevo límite es de 44 horas y en julio de 2026 llegará a su objetivo final de 42 horas.

Una encuesta realizada por Fenalco reveló que los comerciantes esperan que sus costos laborales suban entre un 18 por ciento y 34 por ciento, mientras que las empresas que prestan servicios de vigilancia calculan un incremento de hasta el 13,7 por ciento en la tarifa mínima.
Actualmente, la tarifa mínima de vigilancia 24/7 con tres hombres es de 9,1 salarios mínimos mensuales (13 millones de pesos) y para julio de 2027 se estima que aumentará a 10,39 salarios mínimos mensuales (14,7 millones de pesos).
Ante este panorama, las compañías están contemplando diferentes medidas para afrontar los costos adicionales que deben pagar y así reducir el impacto en su sostenibilidad operativa y financiera.
Por ejemplo, las afiliadas a la Asociación Colombiana de Empresas de Servicios Temporales (Acoset) están considerando la automatización de procesos, la reestructuración de sus plantillas, la optimización de turnos laborales y la migración hacia esquemas más flexibles dentro del marco legal.
“Las empresas, especialmente las del sector de servicios temporales, están analizando con preocupación los impactos que la reforma laboral puede tener en su sostenibilidad operativa y financiera”, destacó Miguel Pérez García, presidente de Acoset.