Ministro de Hacienda, Germán Ávila, afirmó que ya no buscaría 26,3 billones de pesos sino 16,3.
La ley de financiamiento, o mejor conocida como reforma tributaria, que radicó el gobierno de Gustavo Petro para financiar el Presupuesto General de la Nación del 2026 ya no sería de 26,3 billones de pesos sino de 16,3.

Así lo aseguró el ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien dijo que el Gobierno está dispuesto a bajar el monto del Presupuesto en 10 billones de pesos y a hacerle cambios a los nuevos impuestos que vendrían con la tributaria.
“El Gobierno ha considerado la viabilidad de presentar una propuesta para ajustar el presupuesto en 10 billones de pesos, algo que nos implica un esfuerzo grande, y paralelamente realizar un ajuste en el proyecto de ley de financiamiento en esta misma proporción”, afirmó el funcionario en el debate de las Comisiones Económicas Conjuntas que después de varias horas se tuvo levantar por falta de quórum.
Si bien en este momento no se sabe qué pasará con el monto total del Presupuesto, pues el plazo para aprobarlo por ley es antes del 15 de septiembre, el ministro Ávila se comprometió a eliminar de su propuesta algunos impuestos como el que plantea elevar de manera gradual al 19 por ciento el IVA a la gasolina.
“Estamos abiertos a hacer los ajustes pertinentes y razonables. Esperamos llegar a un acuerdo con el Congreso. Revisaremos el incremento del IVA para minimizar los posibles impactos que son de baja cuantía”, señaló.
Hay que recordar que diferentes expertos han asegurado que poner IVA a la gasolina y al Acpm terminaría afectando de manera indirecta a todas las personas, pues los combustibles son un insumo fundamental para actividades como el transporte, el agro o la industria.

“Ponerles un impuesto a los combustibles significa ni más ni menos que gravar toda la canasta familiar y aumentar el costo del transporte de los colegios, de los trabajadores y de todos los productos de la economía”, sentenció Bruce Mac Master, presidente de la Andi.
El ministro también puso sobre la mesa la idea de revisar el IVA de 19 por ciento a los juegos de suerte y azar en línea, los cuales ya comenzaron a pagar este año esa tarifa en medio del decreto de la conmoción interior por la ola de violencia de la región del Catatumbo. “Revisaremos una dinámica más progresiva sobre estos tributos”, señaló.
Según la cartera de Hacienda, los juegos de suerte y azar han mantenido un sólido crecimiento de sus ingresos por apuestas, incluso tras la implementación de la medida tributaria. Pese a ello, la Federación Colombiana de Empresarios de Juegos de Suerte y Azar (Fecoljuegos) recalca que desde la entrada en vigor del IVA de 19 por ciento sus ingresos reales han caído cerca del 32 por ciento.
De otro lado, el ministro Ávila les dijo a los congresistas que revisarán los nuevos impuestos que vendrían para las bebidas alcohólicas, en especial, los de la cerveza que, según sus palabras, podrían afectar a las personas de más bajos ingresos.
Sin embargo, el funcionario afirmó que el esfuerzo tributario debe recaer en las personas de altos ingresos, por lo que mantendrán las propuestas en materia de renta y patrimonio que plantea la reforma. “Estas propuestas garantizan un alto nivel de progresividad”, aseguró.
Respecto al patrimonio, el proyecto plantea reducir el umbral de entrada al impuesto desde 72.000 UVT (unos 3.600 millones de pesos) hasta 40.000 UVT (2.000 millones de pesos), alcanzando así 105.332 contribuyentes que equivalen al 1,7 por ciento del total de declarantes del impuesto sobre la renta.
En materia de renta, la reforma propone aumentar las tarifas marginales de renta para algunas personas, elevar las ganancias ocasionales del 20 al 30 por ciento o recalibrar las tarifas de retención en la fuente, entre otros.

Igualmente, Ávila dijo que el Gobierno también estaría dispuesto a revisar el impuesto que busca que las boletas de entretenimiento o espectáculos deportivos de más de 500.000 pesos paguen un 19 por ciento. “No estamos tocando la boletería de bajo costo. Estamos abiertos a observar los impactos de este impuesto sobre este sector”, indicó.
El ministro no mencionó algunos impuestos que contempla la reforma como el que busca elevar el precio de los cigarrillos, subir la tarifa del impuesto al carbono, el IVA de 19 por ciento en los hospedajes para turistas extranjeros o el que plantea subir el IVA de 5 a 19 por ciento en los vehículos eléctricos, por lo que se asume que estos quedarían igual.
De otro lado, el ministro recordó que el costo fiscal que tiene el Estado por el gasto tributario, es decir, los recursos que el Estado deja de percibir por beneficios como exenciones, deducciones y tratamientos preferenciales llega a 135 billones de pesos, de los que 88 billones provienen del impuesto de IVA. “Lo que dejamos de recaudar por las múltiples exenciones equivale al actual déficit fiscal”, aseguró.